Por algo pasan las cosas…
Cuando escucho a alguien diciendo: «Por algo pasan las cosas», mi cabeza gira inmediatamente hacia la persona que osó decirlo, a tal punto que mi mirada habla sin que yo articule o haga un ejercicio de mandíbula para hablar. Y como tengo ese lema que vive conmigo constantemente y dice: Antes de poner la lengua en movimiento, pon la cabeza en funcionamiento, entonces mis ojos hablan lo que mi lengua calla,
Pero vamos, que en el mundo de la psicoterapia emocional y la biodecodificación, pocas frases son tan repetidas —y tan malinterpretadas— como “Por algo pasan las cosas”. La escuchamos como consuelo ante una ruptura, como explicación espiritual ante una enfermedad o como sentencia ante una pérdida. Pero… ¿Qué hay realmente detrás de esa frase?
¿Es sabiduría?
¿Es resignación?
¿Es manipulación espiritual?
¿Es miedo disfrazado de calma?
Analicemos estas palabras
Hoy quiero analizar profundamente esta expresión desde la reprogramación mental, la biodecodificación emocional y la psicología relacional. Porque el modo en que interpretamos lo que nos sucede, moldea no solo nuestras emociones, sino también nuestro cuerpo, nuestras decisiones y la forma en que acompañamos a otros.
¿Estamos preparados realmente para saber gestionar de «por algo pasan las cosas» o reaccionamos a la primera?
¿Por qué tantas personas dicen “Por algo pasan las cosas”?
A nivel psicológico, esta frase suele emerger cuando la mente busca control en lo incontrolable. En momentos de caos, dolor o incertidumbre, el cerebro humano necesita encontrar sentido. Si no lo encuentra, lo inventa.
Decir “por algo será”, funciona como:
✅ Mecanismo de defensa: evita caer en desesperación absoluta.
✅ Atajo emocional: permite pasar rápido por el dolor sin procesarlo.
✅ Control ilusorio: aunque no sepamos el porqué, creer que “hay un propósito” calma.
Pero atención: no todas las personas la dicen desde el mismo lugar. Hay al menos tres formas emocionales desde donde se pronuncia esta frase.
1. Desde la Sabiduría Consciente: Aceptación con responsabilidad
Este, es el nivel más elevado de la frase. No se usa para escapar del dolor, sino para reconocerlo con dignidad. Implica asumir que:
- Me cuesta lo que no controlo lo que pasó, pero sí lo que hago con ello.
- No sé aún para qué sirvió, pero iré descubriéndolo en el camino.
- Los aprendizajes no se impone, se construye.
Aquí, la frase “por algo pasan las cosas” se convierte en una llave sanadora, porque abre puertas internas en lugar de cerrarlas. No niega la emoción, la acompaña.
2. Desde la Resignación Disfrazada de Espiritualidad
Este, es el uso más frecuente. Se dice con la voz tranquila, pero por dentro hay bronca, miedo, decepción o impotencia. Es una forma educada de decir:
“No quiero hablar más del tema. No quiero sentir. No quiero involucrarme.”
Aquí la frase corta el proceso emocional, no lo acompaña. Parece espiritual, pero en realidad es apatía emocional anestesiada.
3. Desde la Superioridad Moral o el Juicio Encubierto
Este es el uso más doloroso y peligroso. Se emplea para explicar el sufrimiento ajeno como consecuencia merecida:
- “Si te engañaron, por algo será…”
- “Si estás enfermo, por algo será…”
- “Si te pasó eso, algo habrás hecho…”
Esto ya no es consuelo. Es castigo energético disfrazado de filosofía. Se basa en la idea de que todo dolor es merecido, y quien lo dice se pone en postura de juez espiritual, como si él supiera los motivos ocultos del universo.
Biodecodificación: ¿Qué carga emocional hay detrás de esa frase?
Desde la biodecodificación, cada frase que repetimos tiene un origen biológico y un propósito adaptativo. “Por algo pasan las cosas” suele ser:
Un programa heredado: muchos crecieron escuchando a sus abuelos decirlo ante desgracias para soportar guerras, enfermedades o pérdidas. Era la forma más sana de sobrevivir al dolor sin derrumbarse. Pero hoy, repetirlo sin conciencia puede impedir procesar emociones genuinas.
Una coraza emocional: cuando alguien no sabe sostener el dolor del otro o el propio, acude a frases prefabricadas que cierran la conversación en lugar de abrirla.
Una máscara de espiritualidad: algunas corrientes malinterpretadas del “karma” o la “ley de atracción” hacen creer que todo lo malo es responsabilidad individual, generando culpa tóxica y desconexión.
¿Qué hay que aprender para que esta frase se vuelva medicina y no veneno?
- No espiritualizar la emoción para evitar sentirla.
- Acompañar en vez de explicar.
- Pasar del juicio al respeto del proceso ajeno.
- Recordar que el dolor no siempre tiene lógica inmediata.
- Comprender que lo que sana no es la frase, sino lo que se hace con ella.
Ejercicio 1 — ¿Desde dónde digo o recibo esta frase?
Escribe tres situaciones en las que escuchaste o dijiste “por algo pasan las cosas”. Y cuál fue tu reacción de ese momento.
Para cada una, responde:
- ¿Había aceptación o resignación?
- ¿Había empatía o juicio?
- ¿La frase abrió el diálogo o lo cerró?
Finaliza con esta pregunta:
“¿Qué habría necesitado decir o escuchar en ese momento en lugar de esa frase?”
Ejercicio 2 — Reprogramando el lenguaje sanador
Completa estas frases transformándolas en versiones conscientes:
❌ “Por algo pasan las cosas”
✅ “No entiendo aún el para qué, pero voy a permitirme vivir el proceso.”
❌ “Por algo me pasó esto”
✅ “Esto que vivo hoy me invita a mirarme de otra forma. Voy a descubrir qué me quiere mostrar.”
❌ “Algo hice para merecer esto”
✅ “Lo que vivo, no es castigo. Es camino. Y lo transito con dignidad.”
Taller online: “Del destino al sentido — reprogramar la forma en que interpretamos el dolor”
Modalidad: Online (Google Meet)
Fecha: A convenir
Duración: 2 horas
Enfoque: Reprogramación emocional – Biodecodificación del lenguaje – Herramientas de acompañamiento consciente
Cupos limitados: Máximo 20 personas
Contenidos:
- Las tres raíces psicológicas de “por algo pasan las cosas”
- Cómo evitar la espiritualidad tóxica
- Transformar resignación en aceptación activa
- Lenguaje sanador para acompañar a otros
Precio: 60 € el pago se hará por Bizum e incluye cuaderno de reprogramación de frases automáticas.
Inscríbete en: conexionmentalycorporativo@gmail.com



