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Reprogramación y biodecodificación sobre la púrpura

Reprogramación y biodecodificación sobre la púrpura

La enfermedad llamada púrpura

La púrpura, conocida médicamente como petequias o hematomas que aparecen sin traumatismo evidente, es un fenómeno que afecta a personas de todas las edades: niños, adolescentes y adultos mayores. Desde la perspectiva clínica, se asocia a alteraciones en la coagulación, fragilidad capilar o problemas inmunológicos. Sin embargo, la biodecodificación y la psicoterapia nos permiten explorar un significado más profundo: la púrpura no siempre es solo un síntoma físico, sino también una manifestación del estrés emocional, conflictos internos y cargas afectivas no resueltas.

Cuando observamos la aparición de la púrpura, especialmente recurrente, podemos considerar que el cuerpo está expresando, a través de los capilares sanguíneos, emociones reprimidas, resentimientos o conflictos internos. La piel y los vasos sanguíneos, son un espejo del estado emocional: lo que no se exterioriza con palabras a veces se expresa con señales físicas. En niños, estas manifestaciones suelen estar relacionadas con miedo, sensación de injusticia o frustración, mientras que en adolescentes y adultos mayores, reflejan resistencias, conflictos con figuras de autoridad o dolor acumulado no expresado.

El objetivo de este análisis, es comprender por qué se produce la púrpura desde un enfoque psicoterapéutico y de reprogramación, qué emociones están involucradas, cómo intervenir emocionalmente y cómo integrar estos aprendizajes en un proceso de sanación integral.

Una historia para contar

Nivia vino a mi consulta porque se sentía que ya no podía más con su vida. Hemos hablado un poquito desde su nacimiento, infancia, adolescencia y adultez. Me comento su historia con respecto a enfermedades que ha tenido y tiene.

A los 7 años le diagnosticaron una enfermedad que se llama púrpura y que jamás habían sentido sobre esta. Dice que un día, empezó a sangrar por la nariz y los médicos le pusieron tapones en la nariz, amén de una vía con suero y otras medicaciones. Su abuela materna, su madre y su padre no se movieron de allí. Le hicieron transfusiones, Después de meses de tratamiento, logró salir de esa enfermedad y afortunadamente, no le quedó vestigio.

No obstante, llevó una alimentación especial y también cuidados físicos. Analizamos qué había pasado en su niñez y adolescencia. Tenía una madre supuestamente rígida, ella decía que era mala, un padre amoroso pero rígido para imponer orden. Pero, tenía dos abuelas que la adoraban por ser la única nieta hasta que 14 años después vino su hermana menor. La enfermedad que la agarró desprevenida. Una adolescencia marcada por sus padres diciendo lo que debía o no hacer y un novio que conoció a los 15 años que le llevaba 5 años y era en cierto modo machista.

Se casó con el mismo novio y duraron casi 60 años hasta que él falleció. Si echamos una mirada en la vida de Nivia, su vida giró con hombres autoritarios, machista, y la mujer sometida, no es de extrañar que había una ley de obediencia y sin tener opinión alguna sobre algo en que ella no estaba de acuerdo. Internamente, había resistencia, conflictos con figuras de autoridad y dolor acumulado no expresado. No pudo esbozar sus emociones en la que había tenido miedo a una enfermedad desconocida, temía morir, lloraba en silencio. Luego hombres y madre con educación rígida en la que debía obedecer sin opinar.

Nadie la tenía en cuenta como niña y adolescente. Más tarde vio cómo su abuela matera se deterioraba físicamente hasta llegar a la parálisis, donde sus padres debían atender las 24 horas a esta abuela enferma hasta que falleció.

Mi pregunta es: ¿Nivia qué sintió en ese momento? Solo calló, sufrió en silencio al ver a su abuela materna deteriorada. La abuela materna, callada por naturaleza y sumisa, vio que ninguno de sus hijos se hicieron cargo de algo, solo su madre y padre ayudaban a la anciana abuela materna.

Todo eso, mermó en su personalidad y en su día a día. El dolor de Nivia, no ser escuchada, los conflictos de autoridad, la terminó por destrozar por dentro. Y todo eso, exploto en su salud desde niña con este mal llamado púrpura.

Qué significa la púrpura desde la biodecodificación

La púrpura, puede entenderse como un mensaje del cuerpo, indicando que algo en el campo emocional está generando tensión, inhibición o conflicto interno. Desde la biodecodificación, existen varias interpretaciones según la edad y el contexto. Pero, ¿por qué, los mayores o las personas que están alrededor de una niña, adolescente o adultez la hacen invisible? ¿Qué sucede con esas personas que no quieren ver lo que está pasando ante una enfermedad que explota cuando el cuerpo de alguien no puede canalizar lo que siente? Veamos estos 4 ítems y analicemos detenidamente:

  • Niños: La púrpura aparece a menudo cuando sienten que sus necesidades o emociones no son escuchadas. Representa un llamado de atención emocional, que el cuerpo expresa por ellos. Puede estar vinculada con miedo, sentimientos de injusticia, frustración por reglas estrictas o conflicto con figuras de autoridad.
  • Adolescentes: La aparición de púrpura refleja emociones reprimidas, conflictos de identidad, presión social o rebelión interna ante normas familiares o escolares. La sangre, como símbolo de vitalidad y fuerza interna, expresa de manera indirecta la tensión y resistencia emocional.
  • Adultos mayores: La púrpura, puede indicar dolor acumulado, resentimientos no expresados o conflictos familiares persistentes. También, puede reflejar un miedo profundo a la vulnerabilidad y una sensación de injusticia o impotencia frente a la vida.

En todos los casos, la púrpura funciona como un mensajero físico, señalando la necesidad de prestar atención a emociones que no se han exteriorizado. La clave está, en aprender a escuchar el mensaje del cuerpo, identificar la emoción subyacente y trabajar en su liberación consciente. Claro está que hablamos de adolescencia y adultez. Pero, ¿Qué sucede cuando es en la infancia y la niña/o no saben expresar o saben expresar pero callan? Aquí, el problema es del adulto que no mira las emociones de la niña/o. No ven las emociones del infante.

Por qué se produce la púrpura emocionalmente

El cuerpo humano, reacciona ante emociones intensas o reprimidas. La púrpura, aparece cuando existe:

  1. Acumulación de tensión emocional: La ira contenida, la tristeza reprimida o el miedo no expresado generan cambios fisiológicos que afectan los capilares y la coagulación sanguínea.
  2. Sentimiento de injusticia o impotencia: Cuando sentimos que no tenemos control sobre situaciones importantes, nuestro cuerpo manifiesta ese conflicto.
  3. Conflictos con figuras de autoridad o familiares: La sensación de no ser escuchado o valorado puede traducirse en síntomas físicos, como hematomas espontáneos.
  4. Resistencia al cambio: El cuerpo puede “marcar” la tensión interna cuando nos resistimos a aceptar situaciones dolorosas o frustrantes.
  5. Autoexigencia excesiva: En personas que siempre buscan cumplir expectativas externas, la presión interna puede manifestarse con púrpura recurrente como forma de advertencia emocional.

¿Se necesita agradar al adulto, cuando no tiene sentimientos o piensa solo en sus propias emociones y no del infante? Nivia, en este caso, no fue escuchada. Nadie le preguntó en cómo se sentía, ni siquiera el facultativo vio a la niña y pasan tanto el facultativo como los adultos, desapercibidos como si no existiera. Solo observan la enfermedad si ha sanado o no con los tratamientos que se aplicó. Y, ¿la infante, qué? ¿No merece atención a sus emociones?

Cómo sanar emocionalmente la púrpura

La sanación emocional requiere integrar la mente, las emociones y el cuerpo. Repito: nadie presta atención a las emociones de la infante en este caso. Algunos pasos fundamentales deberían ser al tener en cuenta a los infantes, adolescente y adultos a:

  1. Reconocer y validar las emociones: No negar el miedo, la ira, la frustración o la tristeza que el cuerpo está expresando.
  2. Aceptar la vulnerabilidad: Entender que sentir y mostrar emociones no es debilidad, sino parte del proceso de equilibrio interno.
  3. Reprogramar creencias limitantes: Frases como “no debo expresar lo que siento” o “mis emociones son débiles” deben transformarse en afirmaciones conscientes: “Mis emociones tienen valor y mi cuerpo me habla para que las escuche.”
  4. Liberación emocional consciente: A través de técnicas de respiración, escritura o expresión artística, se permite que la emoción reprimida fluya de manera segura.
  5. Integración y autocuidado: Aplicar hábitos que favorezcan el equilibrio emocional y físico: descanso adecuado, alimentación saludable, ejercicio y conexión social significativa.

¿Cuántas son las cosas que deben aprender los adultos en su comportamiento tan inadecuado? Nunca se nos ha enseñado a mirar con el alma, solo con los ojos humanos y a hacer lo que el ego marca. Es una triste realidad, que aún no se corrige. Falta ese diálogo interno con nuestra mente, cuerpo y espíritu.

Nuestro árbol genealógico habla pero nosotros no damos importancia. En el árbol de Nivia, dos hijos de su abuela, que vendrían a ser tíos de su madre, fallecieron de esa enfermedad, pero su abuela no lo enfrentó ni quiso pensar qué les pasó a esos dos niños. Solo fue echar culpas y luego se autoafirmó que Dios se los llevó por algo. No se puede poner vendas en los ojos cuando no queremos responsabilizarnos de nuestros actos. Debemos preguntarnos si esta historia nos enseña algo. Y Nivia aprendió que sus emociones no fueron escuchadas en ningún momento siendo niña.

EJERCICIO 1 – Diálogo interno con el cuerpo

Objetivo: Escuchar y entender el mensaje que tu cuerpo expresa a través de la púrpura.

Instrucciones:

  1. Busca un lugar tranquilo y respira profundamente.
  2. Observa el área donde aparece la púrpura y coloca tu atención allí.
  3. Pregunta internamente: “¿Qué emoción estoy reprimiendo?”
  4. Identifica la emoción que surge: miedo, tristeza, ira, frustración.
  5. Escribe lo que sientes en un cuaderno, sin filtros.
  6. Finaliza con afirmaciones: “Reconozco lo que siento y permito que mi cuerpo sane.”

EJERCICIO 2 – Liberación emocional a través de la escritura

Objetivo: Transformar la tensión emocional acumulada en comprensión y liberación.

Instrucciones:

  1. Escribe una carta dirigida a la emoción que sientes (miedo, rabia, tristeza).
  2. Describe cómo se manifiesta en tu cuerpo y qué situaciones la activan.
  3. Expresa tus necesidades y deseos de manera clara y sincera.
  4. Cierra la carta con un compromiso hacia ti mismo: “Me escucho, me respeto y permito que mi cuerpo y emociones se equilibren.”
  5. Puedes guardar, quemar o simplemente leer la carta en voz alta como ritual de liberación.

Integración del enfoque psicoterapéutico y empresarial

Aunque la púrpura se estudia generalmente en contextos clínicos, su comprensión desde biodecodificación y reprogramación tiene aplicaciones amplias:

  • En niños y adolescentes: Ayuda a padres y educadores a reconocer señales de tensión emocional, y actuar antes de que se traduzcan en problemas de salud crónica.
  • En adultos y entornos laborales: Permite identificar el impacto de la presión emocional, el estrés o conflictos internos en la salud física, favoreciendo la prevención y la autoconsciencia.

El trabajo integral combina:

  • Escucha emocional consciente: validar emociones propias y ajenas.
  • Reprogramación de creencias limitantes: reemplazar ideas de represión por afirmaciones de valor emocional.
  • Expresión y liberación segura: ejercicios de escritura, arte, respiración y meditación.
  • Prevención y autocuidado: hábitos saludables que mantengan equilibrio entre cuerpo y mente.

Taller online: Púrpura y emoción: Reprogramación y biodecodificación para la sanación integral

Modalidad: online por Google Meet

Duración; 2horas

Contenido:

  • Comprensión psicoterapéutica de la púrpura
  • Identificación de emociones reprimidas y conflictos internos
  • Técnicas de reprogramación emocional
  • Ejercicios prácticos de liberación y diálogo con el cuerpo
  • Estrategias de autocuidado integral

Precio y pago: 70 € por persona / 60 € por inscripción doble cada una/o. Forma de pago: Bizum

Incríbete: conexionmentalycorporativo@gmail.com

Conclusión

La púrpura no es solo un fenómeno físico; es un mensaje emocional y energético del cuerpo. Su aparición en niños, adolescentes y adultos mayores, refleja emociones reprimidas, conflictos internos o tensiones acumuladas. Escuchar este mensaje, validar nuestras emociones y aplicar técnicas de reprogramación y liberación consciente permite sanar de manera profunda.

La integración de la biodecodificación y la psicoterapia, ofrece un camino para:

  • Comprender el significado emocional de la púrpura
  • Transformar creencias limitantes y patrones de represión emocional
  • Desarrollar hábitos de autocuidado y equilibrio emocional
  • Fomentar la conexión entre mente, cuerpo y emociones

Atender la púrpura, como un llamado del cuerpo, no solo ayuda a prevenir complicaciones físicas, sino que también abre la puerta al autoconocimiento, la gestión emocional consciente y la sanación integral.

Es importante, prestar atención a esta enfermedad. No está erradicada. Pero, siempre podemos hacer algo desde la reprogramación y biodecodificación en nuestra mente. No nos olvidemos de nosotros y de los demás, solo debemos prestar atención a las emociones, debemos priorizar nuestra alma ante que nuestra propia mente y pensamientos que creamos instintivamente.

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